El regreso a clases trae consigo una pregunta recurrente para las familias: ¿qué incluir en la lonchera para que sea práctica, variada y nutritiva? Más allá de preparar un refrigerio atractivo, este momento cotidiano puede convertirse en una oportunidad para acercar a niñas y niños a nuevos sabores, fomentar la hidratación y sumar alimentos con nutrimentos importantes para su crecimiento.
El reto cobra relevancia ante los datos de la ENSANUT, que señala que solo 45% de los escolares mexicanos cumple con la recomendación de consumo de frutas, menos de 30% alcanza la recomendación de verduras y apenas 1.4% cumple con la de leguminosas.
A partir de este contexto, Danone comparte algunas recomendaciones de María Fernanda Bores, nutrióloga de Danone México, para preparar loncheras equilibradas y fáciles de adaptar a la rutina de cada familia durante el ciclo escolar.
¿Qué debe incluir una lonchera saludable?
Una lonchera equilibrada no tiene que ser idéntica todos los días ni convertirse en una tarea complicada. La propuesta consiste en incorporar alimentos de distintos grupos, cuidar la hidratación y elegir opciones prácticas que puedan complementar la alimentación cotidiana de niñas y niños.
De acuerdo con datos de la ENSANUT 2020-2023, solo 45% de los escolares mexicanos consume frutas en la proporción recomendada. En el caso de las verduras, menos de 30% alcanza la recomendación, mientras que el consumo adecuado de leguminosas apenas llega a 1.4%.
Para María Fernanda Bores, estas cifras representan una oportunidad para mirar la lonchera como un espacio adicional para sumar variedad a la alimentación diaria. La especialista destaca que ofrecer diferentes alimentos y sabores no tiene por qué complicar la preparación del lunch, siempre que las opciones se adapten a la rutina de cada hogar.
“La clave está en buscar variedad, priorizar alimentos que aporten nutrimentos importantes y encontrar un equilibrio que pueda adaptarse a la rutina de cada familia”, comparte Bores.
Tres claves para preparar una lonchera equilibrada
1. Apostar por la variedad
Una de las primeras recomendaciones es integrar alimentos de diferentes grupos y aprovechar el lunch como un momento más para incorporar frutas, verduras y alimentos con proteína.
Planear algunas opciones con anticipación puede facilitar la organización durante la semana. También puede ser útil involucrar a niñas y niños en la elección de ciertos alimentos, ya que esto les permite explorar distintos sabores y texturas dentro de una alimentación variada.
La propuesta no busca que todas las loncheras sean perfectas, sino que incluyan cambios pequeños y sostenibles. Dentro de esta variedad, Gelatinas Dany, con su último lanzamiento en una versión sin sellos de advertencia, puede incorporarse como una alternativa para acompañar el lunch, siempre como parte de una alimentación equilibrada.
La elección final dependerá de las necesidades de cada niña o niño, así como de las preferencias y posibilidades de cada familia. El punto central es evitar la monotonía y abrir espacio a distintos grupos de alimentos.
2. Priorizar la hidratación
La hidratación es otro elemento importante durante la jornada escolar. El agua simple debe ser la principal opción para mantenerse hidratados, especialmente en actividades que implican varias horas fuera de casa.
La ENSANUT Continua 2020-2024 reporta que más de 94% de la población de los distintos grupos de edad consumió bebidas endulzadas. Este dato refuerza la importancia de promover el consumo de agua natural desde las rutinas cotidianas.
Para las familias que buscan alternativas con variedad de sabor, Bonafont Kids se presenta en el comunicado como una opción sin azúcar y sin sellos de advertencia, disponible en sabores como manzana, limón y uva. Puede acompañar el lunch y complementar la hidratación, sin sustituir la importancia del agua simple como primera opción.
Más que depender de una sola bebida, la recomendación apunta a construir el hábito de llevar líquidos suficientes y elegir de manera consciente lo que forma parte de la lonchera.
3. Incorporar opciones prácticas y nutritivas
La practicidad también es fundamental para que una lonchera pueda mantenerse durante todo el ciclo escolar. Elegir alimentos fáciles de transportar e integrar permite complementar el refrigerio sin añadir pasos difíciles a la rutina familiar.
El comunicado destaca el nuevo Danonino Griego, presentado sin sellos de advertencia y con un sabor natural. De acuerdo con la información compartida, el producto aporta proteína, calcio y vitamina D, nutrimentos relacionados con el crecimiento.
La propuesta está disponible en formato pouch y en el pote reconocido por la marca, dos presentaciones que pueden incorporarse a la lonchera escolar como complemento. Su formato también busca facilitar el transporte y el consumo durante la jornada, aunque cada familia debe considerar las condiciones de conservación necesarias para los alimentos que envía a la escuela.
La planeación puede ayudar a mantener el hábito
Una lonchera saludable no depende únicamente de los productos que se incluyen, sino también de la organización previa. Planear algunas combinaciones durante la semana puede reducir las decisiones de último momento y permitir que el lunch tenga mayor variedad.
También es posible alternar frutas, verduras, alimentos con proteína y opciones prácticas para evitar que niñas y niños reciban siempre el mismo refrigerio. La participación infantil puede convertirse en una herramienta para conocer sus preferencias y, al mismo tiempo, animarlos a probar nuevas texturas y sabores.
La recomendación de Danone es que estos cambios se adapten a las posibilidades reales de cada familia. No se trata de transformar por completo la alimentación de un día para otro, sino de aprovechar la preparación diaria de la lonchera para incorporar gradualmente más variedad y mejores hábitos de hidratación.
Información y decisiones cotidianas
Las referencias citadas en el comunicado provienen del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), incluyendo los resultados de la ENSANUT 2020-2023 sobre el consumo de frutas, verduras y leguminosas, así como el análisis de la ENSANUT Continua 2020-2024 sobre alimentos y bebidas en la población mexicana.
María Fernanda Bores señala que pequeños cambios en la manera de planear la lonchera pueden abrir nuevas oportunidades para incorporar variedad a la alimentación cotidiana. Contar con información clara y opciones prácticas puede ayudar a que el lunch sea un momento adicional para acompañar hábitos que puedan mantenerse durante todo el ciclo escolar.
Así, preparar una lonchera saludable no tiene que significar complicar la rutina. La combinación de variedad, hidratación y practicidad puede marcar una diferencia diaria, especialmente cuando las decisiones se convierten en hábitos sostenibles para toda la familia.
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Fuente: Trendsetera
