El Simulacro Nacional de Sismo en México es un recordatorio para revisar no solo el kit de emergencia, las rutas de evacuación y los protocolos, sino también la manera en que una familia se comunicará si ocurre una emergencia real.
Cuando un terremoto sucede mientras sus integrantes están en el trabajo, la escuela, casa o en distintos puntos de la ciudad, las preguntas más importantes son: ¿todos están bien?, ¿quién contactará a quién? y ¿dónde podrán reunirse si la comunicación se interrumpe? Ante este escenario, Life360 propone cinco acuerdos sencillos para preparar un plan de comunicación familiar.
Un plan que va más allá del kit de emergencia
La preparación ante un terremoto en México suele enfocarse en reunir agua, una lámpara, documentos importantes, medicamentos y un botiquín. Sin embargo, saber qué llevar es solo una parte de la respuesta.
También es necesario definir qué hará cada integrante de la familia si no puede comunicarse de inmediato. Una persona podría estar en la oficina, otra en la escuela, alguien más trabajando desde casa y los abuelos al otro lado de la ciudad. En caso de emergencia, el instinto puede llevar a tomar el teléfono, pero conviene haber acordado previamente quién llamará, qué hacer si nadie responde y dónde reunirse.
Life360 comparte estos cinco pasos para construir un plan familiar práctico:
1. Elijan un punto de reunión
La casa puede parecer el lugar más lógico, pero podría ser inaccesible después de un sismo. Por ello, la familia debe elegir un primer punto de reunión y una alternativa.
Ambos lugares deben ser fáciles de recordar y todos deben saber cómo llegar sin depender de buscar la dirección en el teléfono. Incluir esta información en el plan permite actuar con mayor rapidez si las calles, el transporte o la cobertura de la zona se ven afectados.
2. Definan un contacto fuera de la zona
Si todos los integrantes de una familia se encuentran en la misma ciudad, podrían enfrentar la misma interrupción de las comunicaciones. Por eso, Life360 recomienda elegir a un familiar o amigo de confianza que viva fuera de la zona inmediata.
En lugar de que cada persona intente comunicarse con todos al mismo tiempo, ese contacto puede convertirse en el punto central para compartir información. Niños, adultos mayores y demás integrantes deben conocer su nombre y número telefónico. Además, conviene guardar estos datos en un lugar que no dependa exclusivamente del celular.
Como apoyo adicional, es posible agregar a esa persona de confianza a un Círculo de Life360 para contar con otra forma de mantenerse conectados y coordinarse durante una emergencia.
3. Acuerden qué significa avisar que están bien
En una situación de estrés no siempre será posible mantener una conversación extensa. Por eso, la familia puede establecer un mensaje breve con tres datos esenciales: “Estoy bien, estoy aquí y me dirijo hacia…”.
Definir previamente esta fórmula ayuda a que la comunicación sea más rápida y clara. También evita que cada integrante tenga que decidir qué información enviar mientras intenta enfrentar la emergencia.
4. No guarden todo el plan únicamente en el teléfono
Los celulares permiten almacenar números, direcciones y mapas, pero pueden quedarse sin batería, perderse o no tener acceso a internet. Por ello, es recomendable anotar los datos principales en una tarjeta guardada en la cartera, la mochila o el kit de emergencia.
La información puede incluir números telefónicos, direcciones, puntos de reunión y el contacto fuera de la zona. Así, la familia podrá consultar el plan incluso cuando no haya Wi-Fi, señal móvil o un dispositivo disponible.
5. Si hay conexión, aprovechen la tecnología
Después de una emergencia, el teléfono puede llenarse de mensajes y llamadas de distintas personas preguntando lo mismo. La función Check In de Life360 permite que un integrante comparta su ubicación con todos los miembros de su Círculo al mismo tiempo mediante una notificación.
Cuando la función de compartir ubicación está activada y existe conexión, los integrantes pueden abrir la aplicación para consultar a los demás en un mapa compartido. La herramienta Check In puede ahorrar tiempo y reducir la necesidad de enviar mensajes individuales.
Sin embargo, Life360 depende de la conectividad para actualizar y compartir la información. Por eso, la aplicación debe considerarse un complemento de un plan que también incluya puntos de reunión, un contacto fuera de la zona y datos importantes disponibles sin conexión.
La importancia de prepararse antes de la emergencia
Life360 surgió después del huracán Katrina en 2005, cuando su cofundador Chris Hulls observó las dificultades que enfrentaban las familias para localizarse y reunirse después de un desastre.
Aunque la tecnología ha cambiado desde entonces, la pregunta central sigue siendo la misma: ¿cómo saber que nuestros seres queridos están bien cuando ocurre algo inesperado?
Un teléfono, una aplicación, un papel con información y una mochila de emergencia pueden ser útiles por separado, pero la preparación más importante consiste en que todos conozcan el plan antes de necesitarlo. El simulacro puede ser una oportunidad para revisar los acuerdos, practicar los puntos de reunión y confirmar que cada integrante sabe qué hacer.
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Fuente: PR
